Consecuencias de las fusiones de bancos en los cobros

Esta semana se ha completado la fusión entre BBVA y CatalunyaBank en los que respecta a sistemas de pago. Una molestia para los clientes por eso de cambiar de número de cuenta, banca online y contraseñas, que a la hora de operar para cobrar y pagar tiene sus consecuencias. Y no únicamente porque durante unos días de la semana pasada no se pudiera operar.

En estos casos, lo que suele suceder es que se enrutan los números de cuenta. Es decir, cuando llega una operación para la cuenta antigua A, el banco, en este caso el BBVA, se encarga de dirigir la operación a la nueva cuenta, la B. Genial, gran ayuda por parte del banco que hace que el dinero siga fluyendo.

Pero si no tomamos medidas, lo que podemos conseguir es que dentro de un tiempo, cuando alguien del banco de turno decida suspender ese enrutado, nos sobrevengan los problemas porque seguiremos girando recibos a una cuenta que ya no existe. Que se lo pregunten a los clientes de Evo el problema que tuvieron a comienzos de 2016 y la cantidad de recibos devueltos y servicios que les cancelaron. Desde el agua a seguros de vida. En Besepa lo vivimos de primera mano.

Más aún, en el caso de los recibos, el problema se complica. Según la normativa, debemos notificar en nuestras remesas cualquier cambio que se produzca en la cuenta del deudor. Esta notificación no es la misma si el cliente cambia de entidad o simplemente de cuenta sin cambiar de entidad. Si empezamos a cambiar de cuenta sin modificar el BIC y notificar dichos cambios nos podemos encontrar con una desagradable sorpresa en forma de devoluciones inesperadas.

¿Qué debemos hacer entonces? La respuesta fácil sería dejar que lo haga Besepa por ti, pero como queremos ayudar a todo el mundo, clientes y no clientes, lo que nosotros te recomendaríamos es que te pongas en contacto con tus clientes de CatalunyaBank, recojas sus nuevos números de cuenta en el BBVA y guardes las modificaciones en el mandato tal y como lo indique tu programa de gestión.