¿Cuál es la situación financiera de tu empresa? Fíjate en el cash flow

Más de una vez te habrás preguntado cuánto dinero gana tu empresa. Para responder a esta pregunta, la mayoría de los directivos seguramente acudiría a ver el cierre contable, en concreto a la línea del beneficio generado. Pero, ¿es esto correcto? La respuesta es NO: el beneficio contable no es dinero, y además, esta métrica varía en función de los criterios contables aplicados, principalmente de amortización, valoración de existencias, provisiones o periodificaciones. Es decir, es un dato susceptible de manipulación.

Por lo tanto, para conocer cuánto dinero ha ganado nuestra empresa, hemos de acudir a la caja generada, métrica más fiable y que evita los aspectos subjetivos de la contabilidad. Así pues, para realizar un buen diagnóstico de la situación financiera de nuestra empresa, tenemos que calcular el cash flow o los flujos de caja generados, pues al final, lo relevante para la supervivencia de la empresa es que genere dinero.

Beneficio ≠ Caja: Una empresa con pérdidas es capaz de sobrevivir más tiempo que una empresa sin dinero, que puede desaparecer de forma inminente si no consigue financiación

Por este motivo bancos, inversores, analistas financieros y responsables financieros, para tomar las mejores decisiones de inversión, determinar la viabilidad de las empresas, de los proyectos de inversión, analizar los problemas de liquidez o medir la rentabilidad de un negocio, centran sus estudios en el análisis del cash flow generado.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestro cash flow?

Para conseguir mejorar la caja generada por nuestro negocio, es imprescindible una buena gestión del cash flow. Hay varias palancas que se pueden accionar para ello. Aquí nos centraremos en una de los más relevantes, el cobro de clientes. Una buena gestión de las cuentas a cobrar, nos permitirá convertir las ventas en caja en el menor tiempo posible.

¿Cómo ayuda Besepa en la gestión del cash flow?

Cobrar por domiciliación es el método más seguro para empresa y cliente cuando se trata de un servicio recurrente. Por el lado del cliente, si es una relación B2B, su banco le informará siempre antes de cada cobro. Si se trata de una relación B2C, podrá devolver un recibo de no estar conforme con el cargo.

Por el lado de las empresas, hacer previsiones de caja si tus cobros son por adeudo directo es una gozada: sabes qué día cobrarás, puesto que el adeudo está fijado en una fecha. Además, en caso de no recibir el cargo por la razón que sea, puedes saber a qué se ha debido la devolución (el banco del cliente lo rechaza, el cliente no tiene fondos…) y podrás actuar en consecuencia con el problema bien definido, ahorrándote cuando sea posible una conversación tensa con tus clientes.