Cuatro motivos por los que puedes no cobrar un adeudo SEPA

La llegada de SEPA ha traído muchas ventajas, pero no son pocas las empresas que han sufrido un importante porcentaje de error al tramitar sus remesas de domiciliaciones o adeudos directos SEPA. A menudo, estas empresas nos decían que era porque los clientes devolvían los recibos, pero esto no tiene por qué ser siempre así, de hecho no lo es. En este artículo vamos a repasar las cuatro razones principales por las que podemos dejar de cobrar un recibo o adeudo directo.

1: Nuestro banco rechaza la remesa

La primera de las razones es que nuestro banco rechace el fichero de la remesa. Esto puede ocurrir en el momento de subir el fichero o después y puede deberse a múltiples factores. Una de las razones es que nuestro fichero no este del todo bien formado (falte alguna etiqueta o el formato de algún campos no es el correcto) pero también puede ocurrir que nuestro identificador de acreedor o presentación no sea el correcto.

Sin embargo lo más habitual es que se deba a que no se respetan los plazos de presentación, que depende de distintos criterios, y si nuestro banco realiza la comprobación antes de enviarlo al banco de destino rechazará nuestra remesa. No hay que olvidar que los bancos tienen unas horas fijas para procesar los ficheros de modo que si envíamos un fichero pasada esa hora, será tramitado el siguiente día hábil bancario, lo que puede originar este problema.

2: El banco de nuestro cliente rechaza la remesa

La segunda de las razones para dejar de cobrar un adeudo es que el banco de nuestro cliente lo rechace. Esto puede deberse a dos motivos:

Motivos de causa mayor, como que los datos del cliente no sean correctos, el cliente no tenga saldo, la cuenta esté embargada o incluso que el cliente haya fallecido.

Motivos técnicos relacionados con SEPA, como no respetar los plazos de presentación, errores en la secuencia del adeudo o variacón de los datos del mandato de un recibo a otro. Y es que si bien tiene sus ventajas, SEPA define un flujo de trabajo mucho más complejo y algo tan simple como un cambio de cuenta de un cliente nos puede producir rechazos si no respetamos dicho flujo.

Existe otro punto a tener en cuenta, y es que en función de como esté organizado nuestro fichero, nos pueden rechazar todos los adeudos incluidos en él o hacerlo de forma individual.

Es importante también decir que si un recibo es rechazado en este punto por motivos técnicos de SEPA, lo normal es que ni nuestro cliente ni su oficina sepan que esto ha ocurrido, de modo que será más difícil entender lo que ha ocurrido para poder solucionarlo.

3: Nuestro cliente rechaza el cargo

El tercer motivo por el que podemos dejar de cobrar un adeudo es que nuestro cliente lo rechace. Nuestro cliente tiene un plazo, el plazo de presentación, que va desde 1 a 7 días hábiles en función del tipo y momento del adeudo para decidir si acepta o no el cargo. Que deba hacerlo explícitamente o no en cada cargo depende del esquema (B2B o CORE/COR1) y de la operativa de su banco.

4: Nuestro cliente devuelve el cargo

Y por último, la cuarta razón es la de devolución del cargo por parte del cliente, que supone perder el dinero que ya habíamos cobrado. Esto puede ocurrir únicamente en el esquema CORE/COR1, puesto que en el esquema B2B un adeudo cobrado no se puede devolver. Puedes aprender más sobre el esquema B2B en nuestro post ‘Domiciliaciones para cobros entre empresas: Cómo pueden ayudar a tu negocio’.

Nuestro cliente dispone de 8 semanas para realizar esta devolución si disponemos del mandato o autorización y de 400 días si no lo tenemos, lo cual deja clara la importancia del mandato. Ya hay comentarios sobre la redución de este plazo de 8 semanas a 4 e incluso 2 semanas, pero es algo que no cambiará a corto plazo y que no deseparecerá como en el caso del esquema B2B porque está ligado a las normas de protección al consumidor.

Entender los errores

Como podemos ver, es muy importante conocer el motivo por el que no hemos cobrado una domiciliación. Los dos últimos motivos dependen de nuestro cliente y de nuestra relación con él, pero los dos primeros, los dos más habituales, se deben a motivos técnicos relacionados con el conocimiento de la normativa SEPA y de respetar todos los detalles de la misma.

El objetivo de Besepa es ayudarte a gestionar tus cobros sin tener que preocuparte por esos aspectos y por tanto nuestra plataforma está enfocada a ponerte fácil cumplir con la normativa SEPA. Esto es, nos aseguramos de que los ficheros de remesas estén bien formados siempre, de que los mandatos se recojan y utilicen correctamente, de seguir el flujo de un adeudo, etc. para reducir al mínimo estos errores. Además, al realizar nosotros el envío del fichero a tu banco nos aseguramos siempre de que se respetan los plazos de presentación.

En cualquier caso, bien sea por parte del cliente o por causas de fuerza mayor, siempre se pueden producir rechazos y es también nuestra labor ayudarte a entenderlos. Por eso encontrarás siempre en Besepa dos descripciones del error: la oficial de SEPA y una descripción comprensbile del mismo, porque no es lo mismo recibir un código de error MD01 o MD02 que un texto explicándote las razones por las que se ha rechazado el mandato.