¿Se puede gestionar una empresa con fintech?

Prácticamente a diario nos encontramos con un nuevo artículo sobre cómo el fintech está cambiando el sector bancario. ¿Pero es esto así de verdad?

En Besepa creemos que sí, pero nos hemos propuesto un reto: ¿podría una empresa normal trabajar únicamente con soluciones fintech? Vamos a dar un repaso a las principales áreas de una empresa y las herramientas que se podrían aplicar.

Contabilidad y facturación

Aunque para muchos esta categoría podría no considerarse como fintech, hemos decidido incluirla aquí por considerarla vital para el funcionamiento de la empresa y por su relación directa con todas las demás. A fin de cuentas, es el reflejo de toda la operativa que facilitan las soluciones fintech.

Este es sin duda un sector muy desarrollado y podemos encontrar infinitas soluciones sin mucho esfuerzo. Desde herramientas más centradas en la facturación pura como Quaderno o STEL, hasta grandes soluciones que van más allá de la facturación y contabilidad como Anfix o Sage pasando por soluciones intermedias perfectas para cualquier pyme como Txerpa o Cuentica.

Medios de pago

Los medios de pago, que nos ayudan a cobrar y a pagar a clientes y proveedores, también están bastante desarrollados, si bien tenemos nuevas soluciones muy interesantes.

Hay que recordar que la mayoría de estas soluciones se pueden integrar con las plataformas para tiendas online más habituales y que además se integran con las soluciones de facturación que hemos visto anteriormente, algo más que interesante.

Venta presencial

Si la empresa vende de forma presencial, ya sea en una tienda física, mediante personal que se desplaza a domicilios o para venta ocasional, podemos llegar mucho más allá que el típico TPV de un banco con opciones que utilizan como base nuestro teléfono móvil. Tendremos que llevar el pinpad por obligación de la industria de las tarjetas, pero a cambio nos abren la puerta a soluciones de gestión más ricas, como la fidelización, la emisión de recibos y/o facturas o incluso la financiación en punto de venta.

A nosotros nos gusta la gallega SetPay, pero también nos pueden valer los suecos de iZettle por citar otro más. Se trata de un sector que ya lleva un tiempo desarrollándose y nos ofrece diversas opciones.

Venta online

Lejos han quedado los tiempos en los que solo disponíamos de la opción que nos ofrecían los bancos tradicionales. De un monopolio absoluto hemos pasado a poder disfrutar de muchísimas alternativas para cobrar con tarjeta de crédito y débito en nuestra tienda online. En función de nuestras necesidades podemos optar desde el fácilmente integrable Stripe, el omnipresente Paypal, la capa de valor de Sipay o incluso la apuesta del BBVA por hacer algo distinto como es Nimble Payments.

Venta financiada

Aquí han salido unas cuentas soluciones interesantes. Para ventas de un importe alto, podemos ofrecer a nuestros clientes la opción de pagar a plazos sus compras sin asumir nosotros el riesgo, ya que recibimos el importe de las compras -menos comisiones- inmediatamente. Por el genial acabado y cariño que le han dado al producto, escogeríamos Aplázame, pero no es la única solución. Paga+Tarde o SeQura también nos pueden valer.

Domiciliaciones

En cuanto a domiciliaciones o adeudos directos SEPA también han aparecido diversas opciones en los últimos tiempos. Seguro que os suena Besepa ¿no?, pero existen más opciones. Por razones obvias pensamos que somos la mejor solución, pero los ingleses de GoCardless o los franceses de SlimPay también se pueden usar desde España.

En Besepa no solo te ayudamos a tramitar tus recibos SEPA eliminando cualquier trabajo manual, sino que también te ayudamos con todo lo que hay alrededor, desde las prenotificaciones a la gestión de devoluciones hasta el primer paso del recobro, pasando por la recogida y almacenamiento del famoso mandato SEPA.

Transferencias masivas

Si nuestra empresa es un marketplace, es parte de la economía colaborativa o necesita emitir muchas transferencias de manera automática por cualquier motivo… ¡¡Primicia!! que nos escriba a hola@besepa.com. Tenemos algo que le gustará seguro.

Financiación

Hasta aquí ha sido lo fácil. ¿Pero qué sucede cuando nuestra empresa necesita algo de financiación adicional?, ¿cómo dar solución a nuestras necesidades de financiación para inversiones o gastos puntuales de caja? También tenemos varias soluciones.

Para líneas de crédito disponemos de Spotcap. Si necesitamos un préstamo hay opciones como MyTripleA, Inbonis o Growly y para descuentos de facturas y pagarés podemos contar con NoviCap o Finanzarel entre otros. Dinero no nos va a faltar.

Divisas

Si nuestra empresa opera en el exterior, antes o después nos las tendremos que ver con cambios de divisa y con envío de dinero al extranjero. Un mundo que siempre ha sido oscuro, en el que nunca teníamos claro cuánto nos iba a costar la operación entre cambios de divisa, agentes, etc.

Afortunadamente en los últimos años también han surgido opciones y podemos utilizar herramientas como la española Kantox o la de los ingleses de Transferwise para que este proceso sea más claro y transparente. Grandes soluciones y una inspiración para todas las empresas de fintech en ambos casos.

Entonces, ¿es posible gestionar nuestra empresa al 100% con Fintech?

Pues lamentablemente no. Tenemos muchas alternativas para todas las áreas, pero hay una cosa que no podemos hacer todavía. Y es que todas estas soluciones al final necesitan de una cuenta en una entidad de crédito (en cristiano: en un banco de los de toda la vida) para poder enviar y recibir el dinero y a día de hoy no hay ningún banco fintech para empresas. Lo más parecido podría ser Selfbank, aunque aún está lejos de ser un banco especialista en empresas.

Podríamos intentarlo con una entidad de pago y estaríamos cerca de poder realizar todas las operaciones, pero tendría una complejidad añadida y requeriría que todas nuestras soluciones operasen con la misma entidad, y ahora mismo eso no es posible. Holvi inició esa senda, pero en nuestra opinión se quedó por el camino, y su compra por el BBVA no creemos que ayude.

Nos queda un paso, todo se andará.