La importancia del cobro para la buena salud financiera de tu negocio

Con demasiada frecuencia nos llegan noticias sobre empresas que están atravesando una difícil situación de liquidez, que las impide atender a sus pagos. Este problema se ve agravado por las dificultades actuales para recurrir a la financiación externa en condiciones aceptables.

La falta de disponibilidad de fondos es la razón más mencionada para explicar el retraso en pagos de clientes (62% de las empresas).

Tenemos a nuestro alcance varias medidas que podemos tomar para evitar estas situaciones. En concreto, hoy hablaremos de la importancia de una gestión eficaz de los cobros de los clientes. Una asignatura todavía pendiente en muchas empresas españolas.

Coste de financiación

El crédito a clientes es necesario para adecuarnos a las prácticas del mercado y favorecer las ventas de nuestra empresa. En el mundo empresarial el pago al contado no es una práctica nada habitual, por lo que si queremos vender nuestros productos o servicios, tendremos que “financiar” a nuestros clientes.

Esta financiación supone un coste para nuestra empresa. Imaginemos el caso de que hemos pactado con nuestros clientes cobrarles en un plazo de 60 días (máximo legal según la Ley de Morosidad. Para un volumen de ventas anual de 500.000€, y un el tipo de interés medio de por ejemplo del 7%, este coste de financiación nos supondría 5.833€ al año (500.000 x 7% x 60/ 360).

Este ejemplo nos demuestra que no estamos hablando de un tema baladí, y más si tenemos en cuenta que existen diversos factores que influyen negativamente en el tiempo que tardamos en cobrar a nuestros clientes. Entre ellos:

  • Método de cobro: no es lo mismo cobrar mediante cheque bancario, con el trabajo manual que conlleva, que una domiciliación automática.
  • Float financiero: es decir, el tiempo transcurrido desde que el cliente realiza el pago hasta su fecha de valoración por el banco.
  • Una única fecha de pago por parte del cliente al mes (ejemplo: paga solo el 25 de cada mes y tú le has vendido el producto el 27).
  • Falta de información del momento del cobro, así como de su importe, que impida al cliente estar preparado para asumir el cargo.
  • Errores en la operación, como IBAN incorrecto, cambios no notificados en la cuenta bancaria del cliente…
  • Tiempo excesivo en identificar los recibos devueltos y sus causas.

Siguiendo con el caso anterior, supongamos que, por los motivos descritos, en lugar de tardar 60 días en cobrar, el tiempo medio real de cobro pasara a ser de 65 días. Ahora, el coste de la financiación a nuestros clientes aumentaría, alcanzando los 6.319€ ((500.000 x 7% x 65/ 360)

El coste adicional que asumiríamos sería por tanto de 486€ (6.319€ – 5.833€).

Resumiendo, para conseguir una buena “salud financiera”, y evitar los cada vez más frecuentes problemas de liquidez, es imprescindible realizar una buena gestión de los cobros de los clientes, que nos permita cobrar en el menor tiempo posible, minimizando su impacto sobre nuestra cuenta de resultados y ayudándonos a una eficaz gestión de nuestro casflow.

¿Qué puede hacer Besepa para disminuir dicho coste?

En Besepa somos conscientes de que la elección del método de cobro no siempre está en nuestras manos, sino que más bien depende de nuestro poder de negociación.

Bonificar a nuestros clientes, con parte del ahorro conseguido con la reducción del periodo de cobro, puede sumar hacia el objetivo de conseguir que nos paguen mediante domiciliación bancaria.

Para reducir el plazo de cobro, nosotros te ayudamos de la siguiente manera:

  • Informándote de cuándo se les va a realizar a tus clientes el cargo en su cuenta, así como el importe.
  • Disminuyendo las devoluciones debido que nos adaptamos a la normativa SEPA para asegurarte su cumplimento.
  • Gestionando por ti los cambios en las cuentas bancarias de los clientes.
  • Notificándote rápidamente de los recibos devueltos y sus causas para comenzar cuanto antes el proceso de recobro.

Algunas empresas nos comentan su recelo a la domiciliación por el miedo a las devoluciones. Pero lo cierto es que, dejando de lado el esquema B2B, el riesgo de devolución de un recibo no es mayor que el de que no nos hagan una transferencia. De hecho, es menor; y además domiciliar los cobros -como hemos visto- conlleva un ahorro en financiación y permite hacer un seguimiento que nos puede suponer una importante cantidad económica.